Hoy continuamos el trabajo con ASV, esta vez en Málaga, incorporando una pieza esencial dentro de nuestra metodología: el conocimiento de las personas que forman parte de la organización.
Una compañía acumula una enorme cantidad de inteligencia distribuida. Cada área observa una parte distinta de la experiencia, conoce problemas diferentes y ha desarrollado su propia interpretación sobre lo que ocurre. El reto está en conseguir que todas esas perspectivas puedan encontrarse en un mismo espacio.
Durante el workshop hemos trabajado precisamente sobre esa visión compartida. Contrastar cómo se entiende un mismo proceso desde diferentes áreas permite identificar conexiones, inconsistencias y oportunidades que difícilmente aparecen cuando cada departamento analiza únicamente su parcela de realidad.
Y aquí está una de las ideas que más nos interesa en Let’s Flow: la innovación no consiste únicamente en incorporar conocimiento nuevo. Muchas veces empieza conectando mejor el conocimiento que la organización ya posee.
Hoy en Málaga no hemos venido a explicar a ASV cómo funciona ASV. Hemos venido a crear las condiciones para que distintas miradas internas puedan encontrarse, cuestionarse y construir juntas una interpretación más completa de la experiencia.


