Segundo día de trabajo en Málaga junto a ASV y hoy incorporamos una mirada especialmente importante dentro de nuestros procesos de innovación: la perspectiva externa.
Conocer profundamente un sector proporciona experiencia, criterio y capacidad de anticipación, pero también genera marcos mentales que pueden terminar convirtiéndose en reglas aparentemente inamovibles. Después de años trabajando de una determinada manera, algunas decisiones dejan de cuestionarse simplemente porque forman parte del paisaje.
Por eso incorporamos expertos, referencias y aprendizajes procedentes de otros sectores. No buscamos trasladar soluciones de forma literal, sino utilizar otros contextos para ampliar las preguntas. Observar cómo otra industria aborda un problema similar, cómo una tecnología está transformando comportamientos o cómo nuevas expectativas están modificando la relación entre personas y servicios permite abrir territorios que desde dentro no siempre son visibles.
Además, los usuarios no viven dentro de sectores. Sus expectativas se construyen mezclando todas las experiencias que tienen cada día. La facilidad que encuentran en una plataforma digital condiciona lo que esperan después de un banco, de una compañía de servicios o de cualquier organización con la que interactúan.
Hoy el objetivo ha sido precisamente ese: introducir distancia para ganar perspectiva. Porque una mirada externa no viene a conocer mejor el sector que quienes llevan años trabajando en él. Viene a formular preguntas que quizá el sector hace demasiado tiempo que dejó de hacerse.
